Júpiter

Primera vez que fue visto

El planeta gaseoso más grande del sistema solar es Júpiter, es el quinto en distancia al sol, su nombre actual proviene del dios principal de la mitología romana, Zeus. Fue visto por primera vez por el astrónomo Galileo Galilei el 7 de enero de 1610 a través de un telescopio casero cuando demostraba a las autoridades de Venecia el potencial de dicho instrumento.

Creación de Júpiter

Júpiter se formó a partir de gran parte de la masa que quedó en el espacio después de la formación del Sol. Por este motivo, los elementos mayoritarios en su atmósfera son hidrógeno y helio, los dos elementos principales que forman el Sol. La diferencia clave entre el Sol y Júpiter es que el Sol tuvo la masa suficiente para iniciar las reacciones que lo convirtieron en estrella. Júpiter no pudo reunir una cantidad de masa suficiente para iniciar una ignición. Júpiter creció de forma extremadamente rápida tras el nacimiento del Sistema Solar hace 4.567 millones de años, en menos de un millón años alcanzó un tamaño de unas 20 masas terrestres y unos tres millones de años después alcanzo su tamaño máximo, de más de 300 masas terrestres. Entre los detalles atmosféricos, destaca la Gran Mancha Roja, un enorme anticiclón situado en las latitudes tropicales del hemisferio Sur.  Júpiter tiene auroras constantes en ambos polos, cada una de ellas 100 veces mayores que las terrestres.

Características generales

                                    Propiedad                                  Valor

                               Diámetro                                    138346 km

                               Masa                                          1.90 · 1027 kg

                               Distancia media al sol           778 millones de km

                               Periodo de la órbita                4329 días

                               Velocidad media                     47052 km/h   


La gran mancha roja de Júpiter

La gran mancha roja de Júpiter se trata de un remolino de vientos que tiene la fuerza suficiente para tragarse hasta dos planetas Tierra. Sus características han sido complejas de analizar, ya que el planeta más grande del sistema solar, está compuesto por una atmósfera gaseosa, que haría imposible cualquier intento de acercarse con una sonda. Este planeta gaseoso, ubicado a 600 millones de kilómetros del planeta Tierra tiene vientos huracanados de 60 Kilómetros por hora que se mueven por su superficie constantemente. Estas condiciones son las que generan la formación de la mancha roja. Esta enorme tormenta ovalada que tiene forma de torbellino, no solo es la más grande de Júpiter, sino todo el sistema solar, ha estado allí por millones de años, y ha despertado curiosidad debido a su poder y extensión. La gran mancha roja, que mide 16 mil kilómetros de ancho y está ubicada en el hemisferio sur de Júpiter, es mucho más extensa y profunda de lo que se creía. Basados en los datos de la nave espacial Juno de la NASA, identificaron que la mancha roja gigante se extiende hasta los 350-500 km, pero su magnitud no puede revelarse con las fotos, ya que cuenta con una profundidad mayor.

Órbita de Júpiter

Júpiter órbita alrededor del Sol en una órbita con un radio medio de 778 millones de kilómetros. Esto significa que tarda 4332.6 días en dar una vuelta alrededor del Sol, o lo que es lo mismo 11.82 años. Al tardar tanto en dar una vuelta completa, la posición de Júpiter en el cielo varía muy lentamente desde nuestro punto de vista. Debido a su órbita ligeramente elíptica, Júpiter se acerca hasta 740 millones de kilómetros del Sol y llega a alejarse hasta una distancia máxima de 817 millones de kilómetros. Su eje de rotación tiene una inclinación de tan solo 3 grados. Esto hace que la luz solar llegue siempre con la misma dirección y, por lo tanto, que no existan estaciones en Júpiter. Las únicas variaciones en la intensidad de la luz solar se deben a la órbita ligeramente elíptica de Júpiter, que hace que su distancia al Sol varíe a medida que el planeta órbita a su alrededor.

Anillos de Júpiter

Los anillos de Júpiter no fueron vistos hasta 1979, cuando la sonda Voyager 1 de la NASA se acercó al planeta gigante, los anillos de Júpiter son cuatro. El más interno es Halo, que es un anillo en forma de nube, le sigue el anillo principal que es bastante estrecho y delgado; y su último anillo Gossamer, que es casi transparente, este anillo consta de dos partes: el anillo Amaltea Gossamer, que está más cercano a Júpiter, y el anillo Tebe Gossamer. Estos cuatro anillos parecen ser creados por el polvo lanzado por impactos de pequeñas lunas.


Lunas de Júpiter

Júpiter posee un total de 79 lunas, cuatro de ella son consideradas las más grandes y se les conoce como “Satélites Galileanos” o “Lunas Galileanas” estas son: Ío, Ganímedes, Europa y Calisto. De las 79 lunas que tiene Júpiter tan solo 8 son regulares. Además de quedar incluidas en el grupo de las lunas regulares las 4 lunas galileanas, que ya hemos mencionado, también están 4 satélites del grupo Amaltea (Tebe, Amaltea, Adrastea y Metis). Todos tienen en común que son los satélites más cercanos a Júpiter, giran en el mismo sentido y tienen poca inclinación orbital. Por el contrario, los satélites irregulares presentan órbitas elípticas y están a grandes distancias de los planetas. Entre las lunas irregulares de Júpiter encontramos: el grupo Himalia, Themisto, Carpo y Valetudo.

-Io

Io, también acuñada como Júpiter por su descubridor, es de los 4 satélites galileanos, el tercero más grande y el que más cerca está de Júpiter (la luna más interna). Más grande que la luna del planeta Tierra, tiene de diámetro unos 3.643 km y da la vuelta a Júpiter en 1,77 días a 421.800 km de distancia. Esta luna se caracteriza por varios aspectos: En primer lugar, con más de 400 volcanes activos en superficie, tiene una gran actividad geológica, de hecho, la mayor de todo el Sistema Solar. Esto se debe principalmente al calentamiento de las mareas provocado por la fricción que deriva de la atracción entre Júpiter y otras lunas más grandes. El resultado son penachos de volcanes capaces de alcanzar y superar, en ocasiones, los 500 km de altura y la falta de cráteres visibles en superficie. Su órbita se ve influenciada por el campo magnético de Júpiter y por la proximidad que guarda Ío con las lunas galileanas Europa y Ganímedes. Su atmósfera está compuesta por dióxido de azufre (SO2). Tiene una densidad superior a la del resto de objetos celestes del Sistema Solar. Finalmente tiene menor cantidad de moléculas de agua que otros satélites.

-Europa

Europa o Júpiter II, a pesar de ser el satélite galileano más pequeño, con un diámetro de 3.122 km, es una de las lunas de Júpiter que suscita mayor interés. La comunidad científica ha mostrado especial atención en esta luna porque se ha creído siempre que bajo la superficie brillante de hielo de 100 km de espesor existía un gran océano donde, debido al calor que expende el núcleo formado por níquel y hierro, es posible la vida. Esto fue confirmado por la NASA en 2016, lo que ha incrementado las esperanzas de que se desarrolle vida acuática en el satélite, a pesar de que todavía no hay evidencias científicas. Respecto a otros aspectos de Europa, cabe destacar que este satélite con un radio orbital de 671.100 km, da una vuelta completa a Júpiter en 3,5 días. Los accidentes geográficos de más de 100 m de altura que tiene indican la juventud geológica de su superficie. Además de todo esto, es importante saber que su atmósfera está compuesta por oxígeno, de origen no biológico, procedente del vapor de agua que se genera como producto de la interacción entre la luz y la superficie helada.

-Ganímedes

Ganímedes o Júpiter III, como la llamaba Galileo, es la luna galileana más grande.
Con un diámetro de 5.262 km Ganímedes supera en tamaño al planeta más cercano al sol, Mercurio, y completa su órbita alrededor de Júpiter en 7 días a 1.070.400 km. Este satélite tiene numerosas características que lo distinguen del resto y le confieren un atractivo singular: Para empezar, esta formada por silicato y hielo, cuenta con un núcleo líquido de hierro y un océano interno que los científicos creen puede superar el agua que alberga nuestro planeta. Además, tiene campo magnético propio, a diferencia del resto y se cree que se debe a la convección de su núcleo líquido. Además de ser el más grande, es el satélite galileano que más brilla.

-Calisto

Calisto o Júpiter IV también es un satélite de grandes dimensiones, aunque con menor densidad. Tiene un diámetro de 4.821 km y órbita a 1.882.700 km de Júpiter en 17 días. Esta luna es la más externa de las 4, lo que puede influir en el hecho de que sea la que menos afectada se ve por el campo magnético de Júpiter. Destaca por tener una de las superficies más antiguas geológicamente hablando y por tener una atmósfera fina compuesta por oxígeno y dióxido de carbono. En este caso se cree que Calisto pueda albergar en su interior océanos subterráneos de agua líquida.


Exploración de Júpiter

-Galileo

La nave fue lanzada el 18 de octubre de 1989, en el Trasbordador Espacial Atlantis. Al ser lanzado por el Atlantis la nave Galileo usa un pequeño cohete que no tiene suficiente poder para enviarlo directamente a Júpiter, por lo que los ingenieros tuvieron que hacer pasar a Galileo dos veces por la órbita de la Tierra para poder ganar impulso con la gravedad terrestre, haciendo que Galileo llegara a Júpiter en diciembre de 1995. Galileo fue la primera nave en orbitar a Júpiter y tomar una prueba directamente de su atmósfera. La sonda entró en la atmósfera de Júpiter y midió la temperatura, presión y composición química, características de las nubes, vientos, luz solar, energía interna del planeta y cuan alumbrado es; todo ello en aproximadamente una hora antes que se fundió o vaporizó por la presión y temperatura de la atmósfera. El orbitador Galileo estudió la atmósfera de Júpiter, las cuatro mayores lunas y la magnetosfera. Descubrió que el sistema de Júpiter tiene un intenso cinturón de radiación por encima de las nubes altas, además tiene una concentración de helio casi igual al Sol. En 1999, Galileo llegó a una excitante fase de su misión, una exploración cercana a la luna Io. El 11 de octubre de 1999, tuvo el primero de dos encuentros cercanos con Io, volando a aproximadamente 500 km por encima de la superficie. Galileo tomó imágenes 100 veces mejor resolución que cualquier otra. En el segundo encuentro, el 26 de noviembre de 1999, se mejoró la resolución llegando a obtener detalles tan pequeños como el tamaño de un bus. La misión primaria fue estudiar la atmósfera de Júpiter, magnetosfera y las cuatro mayores lunas en un período de dos años (1995-1997). En una extendida misión, por dos años más (1997-1999) Galileo estudió en detalle y muy cercano la luna helada de Júpiter, Europa y la volcánica Io. Galileo ahora está continuando sus estudios bajo otra misión extendida, llamada Galileo Misión Milenium.

-Ulysses

Ulysses fue lanzado el 6 de octubre de 1990, tuvo una asistencia gravitatoria de Júpiter el 8 de febrero de 1992. Pasó por el polo sur de Júpiter entre junio y noviembre de 1994 y entre septiembre del 2000 a enero del 2001. Pasó por el polo norte de Júpiter entre junio a septiembre de 1995 y entre septiembre a diciembre del 2001. Ulysses es la primera nave en explorar la influencia del Sol en el espacio interestelar desde una órbita por encima y por debajo del plano de la eclíptica. Ulysses fue lanzado desde un trasbordador espacial. Sin embargo, la nave no lleva propulsores que puedan dar a la nave la velocidad requerida estar tan lejana del plano de la eclíptica. Ulysses viajó alrededor de Júpiter para adquirir velocidad con la gravedad de Júpiter, para permitirle tener una latitud por encima de los 80º en el plano de la eclíptica. El propósito principal en el vuelo por Júpiter fue colocar la nave en una órbita final heliocéntrica fuera del plano de la eclíptica. Las investigaciones científicas de Júpiter fueron un objetivo secundario y los resultados excedieron todas las expectativas.

-Voyager  1

El Voyager 1 fue lanzado el 5 de septiembre de 1977, encontrándose con Júpiter el 5 de marzo de 1979. Actualmente la misión está en progreso. En 1979, el Voyager 1 voló por Júpiter a una distancia de 349.000 Km y en el curso de pocos días transformó nuestro entendimiento del planeta gigante. El Voyager 1 midió la velocidad del viento y las turbulentas tormentas en la atmósfera de Júpiter, reveló un grupo de anillos, observó tres pequeñas nuevas lunas dentro de la órbita de Io.

-Voyager 2

El Voyager 2 fue lanzado el 20 de agosto de 1977, para tomar una gran ventaja de un raro alineamiento planetario para poder visitar cuatro grandes planetas gaseosos: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Tuvo su encuentro con Júpiter el 9 de julio de 1979. Las fotografías de Júpiter llegaron en enero de 1979, cuando las imágenes de las brillantes bandas del planeta excedieron las mejores imágenes tomadas desde la Tierra. El Voyager 1 completó el encuentro a principios de abril, después de tomar cerca de 19.000 fotografías y muchas otras mediciones científicas. El Voyager 2 llegó a finales de abril y este continuó hasta agosto. Se tomaron más de 33.000 fotografías de Júpiter y sus cinco mayores satélites. Muchos astrónomos han estudiado Júpiter desde la Tierra desde hace muchos siglos y los científicos fueron sorprendidos por las muchas cosas que descubrieron los Voyager 1 y 2. El descubrimiento del vulcanismo activo en el satélite Io, fue probablemente la mayor sorpresa. Este era la primera vez que volcanes activos han sido vistos en otro cuerpo del sistema solar.

-Pioneer 11

El Pioneer 11 fue lanzado el 5 de abril de 1973, encontrándose con Júpiter el 2 de diciembre de 1974 y con Saturno el 1 de septiembre de 1979. Finalizó su misión el 30 de septiembre de 1995.
Pasando a 43.000 Km por encima de las nubes altas de Júpiter Pioneer 11 siguió al Pioneer 10 como la segunda nave en visitar a Júpiter. Asistido por la gravedad de Júpiter, el Pioneer 11 se puso en rumbo al encuentro con Saturno, siendo la primera nave en visitar este planeta. Los instrumentos abordo hicieron mediciones del campo magnético, viento solar, rayos cósmicos, la región de transición entre la heliosfera y la magnetosfera de Júpiter, características de las partículas de polvo y la atmósfera y superficie de Júpiter y algunos de sus satélites. La fuente de poder de la nave se agotó en 1995, no pudiendo comunicarse nuevamente.


-Pioneer 10

El Pioneer 10 fue lanzado el 2 de marzo de 1972, encontrándose con Júpiter el 3 diciembre de 1973. Finalizó su misión el 31 de marzo de 1997. Actualmente está adentrando en el espacio interestelar. El Pioneer fue la primera nave en viajar a través del cinturón de asteroides y salir al sistema solar exterior, pasó por Júpiter a una distancia de 130.354 Km desde las nubes altas. Durante el encuentro con Júpiter, tomó imágenes del planeta, sus lunas y mediciones de la magnetosfera de Júpiter, cinturón de radiación, campo magnético y atmósfera. Estas mediciones de la intensa radiación del entorno cercano a Júpiter, fue crucial en el diseño del Voyager y Galileo. También fue la primera nave en usar la gravedad planetaria para cambiar su velocidad. El Pioneer 10 está fuera del sistema solar en dirección opuesta al movimiento del Sol a través de la Via Lactea. Excepto por el Voyager 1, el cual está viajando en la dirección opuesta, el Pioneer 10 en el artefacto humano más alejado de la Tierra. Le tomará 2 millones de años conseguirse con la primera estrella. El Pioneer 10 envió la última señal después de 30 años. La última señal fue recibida el 23 de enero del 2003. Los ingenieros de la NASA reportaron que la fuente de poder de radioisótopos decayó y no hay energía adicional para poder enviar transmisiones a Tierra.

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